Hay situaciones que, con el diario del lunes, parecen demasiado pequeñas para explicar la intensidad con la que nos hicieron reaccionar.
La mayoría de nosotros aprendimos a interpretar estas situaciones a través de la personalidad.
Decimos que somos sensibles, exigentes, desconfiados, controladores, complacientes o temperamentales.
Sin embargo, con el tiempo empecé a preguntarme si aquello que llamamos personalidad nos acerca a la verdad o si, por el contrario, nos aleja de ella.
